sábado, 5 de noviembre de 2016

IV Jornadas de iniciación a la atención y cuidado de las personas mayores.

Los alumnos del Programa de convivencia intergeneracional de 3º de ESO reciben formación inicial por los profesionales de ServiMayor.

Blanca Mª Paris, gerocultora de ServiMayor, impartiendo uno de los talleres de atención y cuidados a los mayores.

      El pasado miércoles, 26 de octubre, tuvieron lugar en las instalaciones del Centro residencial ServiMayor las IV Jornadas de iniciación a la atención y cuidado de las personas mayores. Desde que se puso en marcha el Programa de convivencia intergeneracional, se creyó conveniente que los alumnos participantes recibieran una formación inicial, al objeto de tener unas nociones básicas acerca del funcionamiento de un centro residencial, de las situaciones y necesidades propias de las personas que allí residen, de los cuidados y tratos que precisan y otras cuestiones relativas a su realidad diaria. Hemos de tener en cuenta que la población residencial es diversa y heterogénea, un escenario de convivencia en el que comparten su residencia, por motivos bien diversos, personas válidas y asistidas en distintos grados. La mayor parte de los jóvenes y adolescentes, a excecpción de los que tengan o hayan tenido a algún familiar en una residencia, que suelen ser muy pocos, jamás han visitado centros de mayores y desconocen completamente este mundo. 

        Angélica, la directora de ServiMayor, informó cumplidamente de la especial naturaleza de ServiMayor, una empresa social que funciona en régimen de cooperativa, formada por socios que son los que la gobiernan, a través de su consejo rector y su presidente. Orientó a los alumnos acerca de los distintos tipos de plazas de residentes que gestionan, que incluyen a particulares y plazas conveniadas por la Junta de Extremadura. También explicó los diferentes servicios que ofrece en función del grado de autonomía o dependencia de los usuarios y de los cuidados que precisan. Informó también de las instalaciones del centro residencial, del funcionamiento general y de las actividades que se realizan con los mayores que allí residen y de sus habitaciones, más bien pequeños apartamentos, que de manera habitual comparten entre dos, todos ellos con salida a los amplios espacios verdes de la residencia y con una zona propia de jardín. Subrayó los efectos beneficiosos que, para el bienestar de las personas mayores y aun de su salud, viene produciendo el desarrollo del programa de convivencia intergeneracional y de qué manera las visitas de los alumnos generan actitudes positivas en ellos.

       Chema Muoz y Natalia Luengo, los terapeutas ocupacionales, hablaron de sus actividades y competencias en ServiMayor, explicando las labores de evaluación y diagnóstico que realizan cuando llegan los mayores a la residencia y cómo van diseñando los programas específicos que cada uno de ellos necesita en función de su situación. Fueron detallando las distintas tareas que tienen que acometer para lograr que los mayores mantengan o recuperen el mayor grado de autonomía, así como las adaptaciones que tienen que efectuar cuando pierden alguna de sus capacidades o competencias, para que les afecte de la menor manera posible. Ejemplificaron las diversas situaciones que pueden sobrevenir a personas que, temporal o definitivamente, se encuentran con dificultades en alguna de las actividades de la vida diaria, bien por una enfermedad o lesión, bien por sufrir una discapacidad, mostrando su trabajo para entrenar habilidades que las suplan, a través de la terapia o introduciendo las adaptaciones necesarias. Insistieron en la importancia de desarrollar y realizar programas de acción tendentes a la prevención, para impedir precisamente la pérdida de autonomía y reforzar su independencia, enfocados tanto a la actividad física como a la estimulación cognitiva, al fin de evitar o, en su caso, retrasar o neutralizar las situaciones de deterioro.

      Joaquín García, uno de los tres enfermeros con los que cuenta ServiMayor, habló de las actividades que desarrollan en la residencia, que exigen una atención y cuidado constante, dadas las habituales complicaciones que, en su salud, suelen padecer las personas mayores, especialmente las relacionadas con la diabetes y la hipertensión, pero también la gran diversidad de enfermedades puntuales y crónicas que les aquejan. Habló de los cuidados especiales que precisan los residentes que se encuentran en peor estado de salud y que se ven obligados a estar encamados y a precisar atenciones constantes. Mostró de una manera práctica el instrumental y equipamiento habitual de los enfermeros y que suelen incorporar en su carrito, desde las sondas nasogástricas para alimentar a aquellos que ya no pueden glutir por sí mismos, a los vendajes especiales para aquellos mayores que acuden a la residencia con úlceras y que consiguen curar a los días o semanas de estar en ServiMayor. Incidieron en la importancia de seguir los protocolos de cambios posturales en los encamados para prevenir, precisamente, los problemas las escaras que pueden derivar en úlceras por presión. Hicieron ejercicios prácticos para la toma de tensión, tanto de manera automática como manual por medio del fonendoscopio y casi todos los alumnos se hicieron un análisis de glucosa, lo que fue aprovechado para informarles detenidamente de las causas de las glucemias y de la diabetes, sus tipos, tratamientos y la manera de prevenir esta enfermedad.


        En una residencia de mayores, es el de los auxiliares y gerocultores el trabajo que ocupa a más profesionales y el que genera mayor actividad. Ellos se encargan de todas las atenciones y cuidados de los residentes, desde que se despiertan hasta que se acuestan y que, incluso durmiendo, actúan para que los encamados se encuentren de la mejor manera posible. En ServiMayor, la mayor parte de los residentes se encuenran en situación de dependencia, por que precisan estar asistidos en la mayor parte de las actividades de la vida diaria, lo que incluye la lista de las tareas diarias: levantarse, ducharse y asearse, vestirse, desplazarse, comer, ir al baño -en algunos casos de incontinencia el cambio de pañales y el sondaje vesical-, en fin, todas las acciones que configuran las necesidades básicas y sociales del día a día. Blanca París se encargó de hacernos u ina dea de lo que viene a significar este trabajo, que implica un alto rendimiento a los profesionales que lo desarrollan y unas exigencias enormes en cuanto a su motivación e implicación. Porque en el cumplimiento de sus tareas, los auxiliares y gerocultores no solo deben tener en cuenta su efectividad y eficacia -hacer las cosas bien y de una manera rápida-, sino sobre todo el componente afectivo y emocional que lleva emparejado. La profesionalidad en el ámbito asistencial no puede medirse en términos cuantitativos, por el número de residentes y tareas que se llevan a cabo. El verdadero valor añadido que aporta un trabajador en el campo asistencial, que es quien realmente genera calidad al servicio que se presta, tiene que ver con ese bien intangible y difícil de medir que es el talante humano con el que se desenvuelve. Es la actitud de los profesionales -y el conjunto de aptitudes dentro del ámbito emocional que se ponen en juego- la que realmente determina un buen servicio y, lo que es más importante, la satisfacción y el bienestar de los residentes, que así se sienten no solo bien atendidos en sus necesidades, sino aceptados y queridos en la situación en la que se encuentran. La afectividad es, al fin y al cabo, el más importante vector de la actividad de un trabajador asistencial y la que reporta a todos, profesionales, usuarios y familiares, la mayor satisfacción.
 
        Blanca fue detallando los distintos medios que se utilizan para el mejor cuidado y confort de los mayores dependientes, sobre todo de aquéllos que sufren deterioro cognitivo o alzhéimer y precisan de medidas de sujeción. Explicó en qué manera se necesitan estas formas de sujetar los cuerpos en función de las necesidades concretas derivadas del grado de la enfermedad o de la manera que afectan distintas dolencias, a la hora de prevenir accidentes que podría provocar daños graves. Medidas que aunque pueden resultar algo incómodas -y que exigen la prescripción médica y la autorización de los familiares o tutores legales- son hoy por hoy necesarias para garantizar la seguridad de muchos de los mayores asistidos. Explicó los distintos medios de sujeción tanto en sillas como en camas, así como el modo de aplicarlos y la responsabilidad que supone para los profesionales el realizarlo de manera correcta. También mostró los distintos recursos de que disponen para cuidar a las personas con inconsistencia y el modo de efectuar los cambios posturales, siguiendo los protocolos pautados, de la manera más adecuada. A través de casos prácticos, los alumnos pudieron vivir en primera persona cómo deben realizarse estas tareas adecuadamente, percibiendo lo importante que resulta el hacerlo con un trato adecuado, mostrando la empatía y la afectividad necesarias para que la persona mayor se sienta reconfortada, aceptada y querida. Una lección de humanidad que dio cierre a estas jornadas, que nos ayudaron a conocer no sólo los cuidados y atenciones que precisan las personas mayores, sino sobre todo a valorar la importancia del componente emocional en todas las acciones que se llevan a cabo con ellas.



















































martes, 1 de noviembre de 2016

Toma de contacto.

El programa "Emocionarte" ya ha comenzado. Los chicos de 3º de ESO se encuentran con los niños de La Casita y los residentes de ServiMayor. 

Los alumnos de 3º de ESO con los niños de dos a tres años de La Casita.
Nuestros chicos de 3º y los niños en asamblea.
      Ya hemos iniciado nuestros encuentros. El pasado lunes, 17 de octubre, los chicos y chicas de 3º de ESO se pusieron en marcha y vivimos la primera toma de contacto con sus socios y compañeros del programa intergeneracional "Emocionarte", que se va a desarrollar a lo largo de todo este curso escolar. Primero fuimos al Centro de educación infantil La Casita, a conocer a la nueva promoción de niños del nivel de dos a tres años, de los que van a ser sus "mentores" y enlaces de las experiencias que viviremos en ServiMayor. Después de los primeros nervios, niños y adolescentes fueron perdiendo las vergüenzas y los reparos iniciales, hasta acomodarse ante esta nueva y extraña situación. Para los niños supone todo un reto el abrirse al nuevo espacio de relaciones que les ofrecen estos "chicos mayores". Un nuevo mundo de estímulos y referencias que va a plantearles escenarios formativos más ricos y complejos, que les va a potenciar -entre muchas otras competencias- las estrategias relacionales, la autonomía y las habilidades sociales. No deja de sorprendernos la facilidad con la que adolescentes y niños crean estos nuevos vínculos, adoptando rápidamente los roles que unos y otros van a representar a lo largo del programa. 

      Como en la experiencia piloto que llevamos a cabo el curso pasado, hemos establecido una especie de "tutorización" desde el principio, emparejando a cada niño -son un total de once- con dos de nuestros alumnos -que suman veintidós-. De ese modo concretamos e intensificamos el nexo que va a unirlos, favoreciendo el apego y facilitando todas las acciones de atención, cuidado y control que exige el trabajar con niños de esta edad. Es increíble la fuerza de este vínculo y de qué manera tanto unos como otros valoran e interpretan la especial relación que les va a unir a lo largo del programa que van a desarrollar juntos. Un nexo que les lleva a integrarse, mutuamente, en sus espacios de convivencia, prolongándolos incluso fuera de los entornos habituales en los que tiene lugar el programa y que perdura, incluso, después de finalizado. Un juego de encuentros, por medio de gomets pegados en las manos, srivió para que el azar emparejase a los niños con sus jóvenes tutores, dando comienzo a una relación que se va a prolongar durante todo el curso y, seguramente, más allá.

      Aprovechando que en La Casita estaban trabajando durante esa semana, a raíz de la celebración del Día Escolar de la Solidaridad con el Tercer Mundo, que precisamente coincidía ese día, nuestros chicos participaron de una actividad programada para tomar conciencia de las privaciones que sufren en estos países. Con todos los juegos y juguetes encerrados, los niños tenían que aprender a entretenerse y divertirse con cosas hechas por sí mismos con materiales de desecho, reciclando y aportando creatividad e imaginación, como lo hacen los niños que viven con los medios justos -y a veces menos- para poder sobrevivir. Juntos elaboraron unas bolas con arroz y unos globos, que convertimos en muñecos de compañía.

       El programa de convivencia intergeneracional de este curso tiene como eje a las emociones y pretendemos llevar a cabo un taller de aprendizaje emocional a tres bandas, incluyendo a los niños, a nuestros adolescentes y a los mayores residentes en ServiMayor. Las ocho emociones principales -las primarias y secundarias- van a servirnos de calendario y secuencia del programa, que hemos iniciado con la "Alegría". En los próximos encuentros esta emoción va a guiar las actividades que llevemos a cabo, tendentes a que unos y otros identifiquen fundamentalmente su expresión visual y, en procesos más elaborados, la asocien con experiencias personales. En nuestros adolescentes pretenderemos, además, que se adentren en su campo semántico y aborden las diferentes formas de percibir y expresar esta emoción en distintos contextos socioculturales. También que la relacionen con distintos sentimientos a los que suele estar asociada y que comprendan su lugar y función como efecto y causa de los mismos, analizando las consecuencias positivas al experimentar esta emoción. En el caso de los mayores residentes se trabajará en el modo de favorecerla y estimularla, tratando de limitar y neutralizar las situaciones y actitudes que tienden a su evitación o limitación. En fin, Una primera aproximación al mundo de las emociones, centrándonos en una de las más fácilmente reconocibles y abordables.

       Después de nuestra estancia en La Casita nos dirigimos a ServiMayor, a tener también nuestra primera toma de contacto. Angélica, la Directora, nos recibió y nos adentró en las salas comunes de los residentes, introduciéndonos en las cuestiones generales de organización y funcionamiento del centro residencial. Saludamos también a los terapeutas ocupacionales -Chema y Natalia-, que son los técnicos con los que más estrechamente vamos a trabajar. Y lo más importante, conocimos a nuestros compañeros de viaje en la experiencia de este curso, rompiendo muy rápidamente esas primeras barreras que tienden a levantarse en los primeros encuentros. El intercambiar estas primeras palabras e impresiones con ellos sirvió para vencer esas prevenciones y acomodarnos con este nuevo espacio de relaciones que, a partir de ese día, se va a convertir en un escenario habitual de nuestras experiencias y aprendizajes. Un lugar que muy pronto los niños y adolescentes convertirán en un entorno acogedor y familiar y del que, desde este mismo momento, les resultará difícil prescindir.





































viernes, 21 de octubre de 2016

Emocionarte

El programa de convivencia intergeneracional para el curso 2016-2017

Mascotas del programa de convivencia intergeneracional "Emocionarte", diseñadas a partir de las figuras zoomórficas del cuadro de Wassily Kandinski Blue Sky (1940).
"Blue Sky", Kandinski (1940)
Ya hemos comenzado a desarrollar el programa de convivencia intergeneracional de este curso académico. Son varías las líneas de acción que pretendemos llevar a cabo, en una apuesta aún más amplia y ambiciosa que la del año pasado. Algunas de ellas ya las ensayamos en el último trimestre, con unos resultados óptimos, que en éste queremos formen parte de la estructura del programa. Paso a enumerar los principales ejes que lo constituyen:

- Proyecto "Trigeneracional" con los residentes del Centro residencial ServiMayor, los niños de 2-3 años del Centro de educación infantil La Casita y los alumnos de 3º de ESO del Instituto. El proyecto de este curso va a tomar como eje vertebrador de sus intenciones educativas y de las actividades a realizar el mundo de las emociones. Para ello contamos con la orientación, tutela e implicación de Manuel Cid Gala (Coordinación Técnico Dirección Gerencia del SEPAD), que ha diseñado el programa de aprendizaje emocional que estamos poniendo en marcha. Como en años pasados, los encuentros en ServiMayor para dar forma al programa con niños y residentes serán quincenales, en horario lectivo (de 9:45 a 12:00).

- Taller de cocina terapéutica. La experiencia piloto que iniciamos el curso pasado en ServiMayor con los alumnos del primer curso del ciclo formativo de grado medio "Técnico en cocina y gastronomía" resultó todo un éxito. Este curso pretendemos consolidarlo, iniciándolo a mediados del mes de noviembre, cuando los alumnos dispongan de una mínima competencia, prolongándolo hasta los meses de mayo o junio. Este programa, que se desarrolla igualmente en horario lectivo, tendrá también una periodicidad quincenal.

- Proyecto de creatividad y expresión emocional. Este curso pretendemos consolidar las actividades periódicas de los alumnos de 1º de Bachilerato, tal y como habíamos llevado a cabo de una manera más irregular en cursos pasados. Los profesores de Ética y valores cívicos, Literatura universal y Lenguaje y práctica musical van a poner en acción una propuesta centrada también en las emociones, enfocada a la realización de actividades artísticas, literarias y  musicales conlos residentes de ServiMayor.

- Campamento de trabajo "Encuentros intergeneracionales". Al finalizar el mes de junio, terminadas ya las actividades lectivas, convocaremos el IV Campamento, destinado a alumnos de Bachillerato, ciclos formativos y ex-alumnos, que mantendrá la misma estructura y dinámica que en años anteriores.

- Aula de Mayores en el Instituto. Lo que también comenzó como una experiencia piloto, con el desarrollo de dos talleres -de cocina e informática-, se convirtió en un proyecto al que, desde el mes de junio, hemos ido dando forma para que pueda llegar a materializarse. Se trata de una apuesta compleja y ambiciosa que pretende establecer un aula permanente de mayores en nuestro Centro. Por de pronto, hemos acordado con el Ayuntamiento de Jarandilla la ubicación del aula de personas adultas en el que participan las personas mayores en sus espacios e instalaciones, en horario de mañana, lo que nos va a permitir el diseñar y realizar un programa amplio y diverso de actividades intergeneracionales con los alumnos del Instituto.

Estas son las principales líneas de acción, no las únicas, que van a desarrollarse en este curso académico. En su transcurso se irán realizando otras actividades, como las Jornadas de iniciación a la atención y cuidados de las personas mayores, que van a tener lugar este próximo lunes, 24 de octubre, destinas a los alumnos de 3º de ESO, que nos ofrecen los terapeutas ocupacionales de ServiMayor -Chema y Natalia-, el equipo de enfermería -Joaquín y Adrián- y Blanca, nuestra admirada gerocultura. En el horizonte también se encuentra la celebración del 29 de abril -que este curso se celebra el día 28-, Día escolar europeo de la Solidaridad y Convivencia con los Mayores, que el curso pasado hicimos coincidir con el Día del Centro, y, en fin, otras iniciativas que se irán materializando a lo largo de estos meses.

Se trata de un programa que, tras su andadura durante tres cursos académicos, no solo se encuentra consolidado, sino que sigue despertando nuevas iniciativas y abriendo horizontes cada vez más amplios y ambiciosos. Un espacio, el de la convivencia intergeneracional, que se ha convertido en uno de nuestros principales vectores para la renovación metodológica y que nos ha servido para situar en un lugar central la competencia emocional. Afortunadamente, cada vez más profesores venimos a destacar el componente emocional como uno de los principales elementos educativos a tener en cuenta y que debemos trabajar de manera implícita y explícita con los alumnos. En el conjunto de las intelegencias múltipes, no resulta nada descabellado afirmar que la emocional es la madre de todas las competencias y que, en consecuencia, el aprendizaje en este ámbito debe ser una prioridad. "Emocionarte", el programa de convivencia intergeneracional de este curso, evidencia el lugar protagonista que, entre nosotros, ocupan las emociones.

domingo, 9 de octubre de 2016

Reconocimiento a la convivencia intergeneracional.

ServiMayor - I.E.S. "Jaranda"

El Consejo Rector de ServiMayor organiza un acto para agradecer y reconocer la labor de los alumnos y profesores del I.E.S. "Jaranda" en la realización del programa de convivencia intergeneracional que se viene desarrollando desde el curso 2013-2014. 

También fueron reconocidos las educadoras y los niños del Centro de Educación Infantil "La Casita", de Losar de la Vera, que han participado en el programa con los alumnos de 3º de ESO.

En primer término, Martín González Carvajal, presidente del Consejo Rector de la Cooperativa de Mayores ServiMayor y promotor e incitador del acto. De derecha a izquiera: el Director del I.E.S. Jaranda, Manuel Negrete; Francisco Gamayo, socio fundador; Fernando Solís, Jefe del Servicio de Coordinación de la Delegación Provincial de Educación de Cáceres; Cristina Lancho, Gerente Territorial de Cáceres del SEPAD y Maribel Maseda, conferenciante internacional, experta en técnicas de autoconocimiento, colaboradora habitual de las jornadas educativas y madrina del acto.

El pasado viernes, 7 de octubre, tuvo lugar en el centro residencial de mayores ServiMayor el acto de reconocimiento a la convivencia intergeneracional que el Consejo Rector de la Cooperativa que la regenta quería hacer público y explícito a los alumnos y profesores que, a lo largo de estos ya cuatro cursos académicos -contando con el que ahora ha comenzado-, han participado en los distintos proyectos que se han ido desarrollando dentro del programa de convivencia intergeneracional que lleva a cabo el IES "Jaranda". También participaron las educadoras y niños del Centro de Educación Infantil "La Casita", de Losar de la Vera, que en en este curso escolar han llevado a cabo, durante el tercer trimestre, una experiencia piloto con los alumnos de 3º de ESO. Han sido más de ciento cincuenta alumnos los que, en distintas promociones de 3º de ESO, Bachillerato y, en este último curso, también de Formación Profesional -en concreto los alumnos del ciclo de grado medio de Cocina y Gastronomía-, han formado parte de los proyectos desarrollados en ServiMayor.
Martín, el ínclito e incesante presidente, además de promotor de la iniciativa, se encargó de oficiar, con eficacia y destreza, como maestro de ceremonias. En su presentación informó de las distintas acciones que ServiMayor está llevando a cabo, junto a su directora Angélica Vázquez, en la mejora de la calidad del servicio asistencial que presta a sus usuarios, con la próxima apertura de un centro de día y con la reciente adquisición del sello de calidad ISO 9001. Recordó las distintas actividades que desarrolla en el ámbito formativo, a través de las jornadas anuales que convoca, y de investigación, gracias a los convenios suscritos con el CREA (Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Alzhéimer) y la Universidad de Extremadura para la realización de prácticas para sus estudiantes, así como su condición como centro formativo propio para sus trabajadores. Manuel Negrete, Director del IES "Jaranda", explicó el significado que tiene este programa para el aprendizaje y formación de los alumnos, destacando el entrenamiento y ejercicio de distintas competencias relacionadas con la autonomía, la iniciativa, el ámbito social y, sobre todo, emocional que, solo con este tipo de experiencias, fuera del aula y en un entorno de servicio, solidaridad y entrega pueden realizarse. Reivindicó, además, los principios que guían este programa y que van enfocados a romper las barreras que separan las edades, a eliminar la segregación de los mayores y a reconocer su papel activo en la sociedad de hoy. Reconoció la labor de los alumnos y cuestionó los prejuicios que se instalan en la opinión pública acerca de la pasividad, falta de compromiso y de valores de los jóvenes y adolescentes, destacando la categoría ética, cívica y humana de la inmensa mayoría de los chicos y chicas de estas edades y, en especial, de los alumnos a los que se venía a reconocer en este acto. Informó de qué manera la Junta de Extremadura estaba siguiendo con especial interés esta experiencia que pretende replicar en otros centros educativos y asistenciales de las respectivas consejerías de Educación y Trabajo y de Sanidad y Políticas Sociales.

Francisco Gamayo, en representación del Consejo Rector de ServiMayor, recordó los antecedentes de esta empresa social, una cooperativa fundada al objeto de permitir a los socios que la fundaron el acceso a unos servicios asistenciales de calidad. Una iniciativa que ha ido cambiando sus objetivos al constatar que la mayor parte de los cooperativistas han preferido continuar en sus hogares, cuando esta opción ha sido posible, antes que trasladarse al centro residencial. ServiMayor se ha convertido con el tiempo en una de las residencias para mayores con instalaciones y servicios más que destacables en el ámbito nacional, lo que ha supuesto una inestimable oferta de servicios asistenciales para la atención de los mayores de toda la comarca. Además ha contribuido notablemente al empleo y ocupación de Losar de la Vera y de otros municipios y a su orientación académica y profesional en este sector. Fernando Solís, por su parte, elogió la iniciativa cooperativista que conoció desde sus inicios, subrayando los beneficios y virtudes de la economía social y, en especial, en el ámbito de los servicios, en el que ServiMayor ha sido pionero y modelo. Felicitó a los alumnos y profesores por su participación en el programa de convivencia intergeneracional, señalando la importancia para la formación integral de los alumnos del desarrollo de las habilidades y valores que ponen en juego en esta residencia de mayores, más allá de los contenidos curriculares que se imparten en los centros educativos. Subrayó la conveniencia del fomento de la solidaridad y de la fraternidad en la sociedad de hoy, necesitada de acciones de voluntariado y entrega de los jóvenes, cuyos frutos y resultados se constataban con la existencia de este proyecto. Cristina Lancho confirmó el interés y apoyo que el SEPAD está dando a esta iniciativa que está tomando como referencia para implantarlo en otros municipios de la región. Informó de la pronta firma del Plan de Acción que las dos Consejerías ya han elaborado, que dará cobertura institucional y formal a este programa y a otros que vayan desarrallodándose. Animó a los profesores y alumnos a seguir con esta importante tarea que beneficia por igual a jóvenes y mayores, destacando su potencialidad para los programas y actividades de envejecimiento activo. Hugo Majadas, en representación de los alumnos, agradeció la realización de este tipo de actividades, asegurando el beneficio que obtienen de ellas en su desarrollo personal.

Maribel Maseda, que es un apoyo firme y generoso en la puesta en acción del programa de convivencia intergeneracional y participa habitualmente en las actividades de formación de los alumnos y los profesionales, fue la madrina de este acto. En su charla, que resultó, como siempre, de una elocuencia y emoción que cautivó y entusiasmó al auditorio, destacó los beneficios que genera la conexión de grupos diferentes, formando redes que suman y abren nuevos horizontes. Admiradora de la especial experiencia de "cohousing" que el IES "Jaranda" y ServiMayor están llevando a cabo, señaló la importancia de su misión en la creación de espacios de inclusión, aceptación e identificación, esenciales para la ubicación del individuo y su necesaria integración a un determinado grupo. Mostró su reconocimiento y admiración al profesorado que, con tanta generosidad y entrega, plantea nuevos retos y escenarios para el aprendizaje y enriquecimiento de sus alumnos. Aplaudió la reciente participación de los niños del Centro de Educación Infantil de La Casita que cierra y complementa el círculo de edad, logrando interconectar las perspectivas y miradas de mundos y universos que tan necesariamente deben complementarse. Recordando la anécdota de una de las niñas participantes, que al ver emocionarse a una de las residentes aquejada de alzhéimer, tocada con un pañuelo a modo de turbante, preguntó con su inocencia: -¿Por qué llora la princesita?-, terminó indicando la necesidad de mirar a los mayores con los ojos de esa niña, que ven princesas donde otros no ven sino a personas mayores, enfermas y dependientes.

Después de la charla de Maribel se entregaron los diplomas con los que el Consejo Rector obsequió a los alumnos y profesores participantes en el programa, cuyo texto reza así: <<Reconocimiento a la Convivencia Intergeneracional. En reconocimiento y agradecimiento a su indiscutible aportación a la sociedad, la Cooperativa de Mayores Servimayor y sus residentes, brindan este diploma de excelencia humana y profesional, por su inestimable trabajo por y con la vida. Por su respeto y esfuerzo por salvaguardar a la persona y hacer depositarios a sus jóvenes de su paso por la vida>>. Al Director del Instituto le fue entregado un diploma enmarcado con el que se hacía el oportuno reconocimiento colectivo a toda la comunidad educativa. Los primeros en recibir sus diplomas fueron los niños de "La Casita", que en este curso ya han pasado a cursar educación infantil en el colegio. Después fueron pasando los alumnos del Instituto recogiendo de las autoridades sus distinciones. Terminada la entrega, Manuel Negrete, Director, y Álvaro González Santana, Jefe de Estudios, ambos profesores de música, realizaron una breve, pero intensa, actuación musical, presentando un par de adaptaciones del folclore celta gallego, que sirvió de cierre al acto. A continuación, en la cafetería del centro residencial se obsequió a los asistentes con un nutrido -y nutritivo- ágape. 
Qué mejor comienzo para este nuevo curso escolar, el sentirse reconocidos y amparados, empujados en un programa que, aunque consolidado, sigue despertando en cada edición la misma ilusión. El próximo 17 de octubre nuestros chicos iniciarán su primera incursión en este mundo de las relaciones intergeneracionales. Uuna nueva promoción se sumará al más de centenar y medio de jóvenes y adolescentes que forma ya esta admirable comunidad de chicos y chicas que, estos sí, ya han cambiado su forma de mirar y ver el mundo de los mayores.