sábado, 11 de mayo de 2019

Una Europa para/entre/con todas las edades

Una Europa  para/entre/con  todas las edades

Paula Chato e Inés Rodríguez, alumnas del IES Jaranda, de Jarandilla de la Vera, en su discurso en la entrega de la XIII edición del Premio Europeo Carlos V de la Fundación Academia Europea e Iberoamericana de Yuste.

Aprender y crecer a través del viaje y el caminar conjunto entre generaciones


Mesa de honor: S.M. el Rey Felipe VI; Dª Carmen Calvo, Vice-
presidenta del Gobierno de España; D. Guillermo Fernández Vara,
Presidente de la Junta de Extremadura; Dª Rebeca Grynspan, Se-
cretaria General Iberoamericana y Ana Pastor, Presidenta del 
Congreso de los Diputados.
      Este 9 de mayo de 2019, Día de Europa, se ha hecho entrega en el Real Monasterio de Yuste del Premio Europeo Carlos V, que otorga la Fundación Academia Europea e Iberoamericana de Yuste en su XIII edición. Un galardón que reconoce la labor de personas, organizaciones, proyectos o instituciones que han destacado por su compromiso con la construcción europea o por su contribución a los valores que se identifican con la unidad de Europa. Este año, el galardón ha recaído a los Itinerarios Culturales del Consejo de Europa, reconociendo el trabajo de esta institución con la certificación de un total de 38 rutas culturales europeas, que incluyen en sus periplos a otros continentes, como medio de contribuir a través del viaje la promoción del patrimonio natural, histórico y cultural, favoreciendo el contacto, la interacción y el conocimiento de las distintas sociedades y pueblos. Un modo de fomentar a través de la educación, la cultura y el ocio los principios fundamentales del europeísmo y de los derechos humanos, promoviendo la diversidad cultural, el diálogo y la unidad.


El Rey entrega el Premio Europeo Carlos V al Secretario Ge-
neral del Consejo de Europa, Thorbjørn Jagland.
      En el solemne acto de entrega, realizado en la iglesia del Real Monasterio de Yuste y presidido por Su Majestad el Rey, los discursos que han dado cuerpo a este evento, han reforzado el papel que representa el viaje en la Europa actual, como medio de fomentar la convivencia, la diversidad, la mezcla y de prevenir el riesgo de la exclusión, de la uniformidad identitaria y el modo de neutralizar cualquier tendencia por volver a levantar fronteras. El viaje como acción y metáfora de la unión y de la paz frente al chauvinismo y el recurso a la alteridad, al rechazo al distinto, al diferente, al extranjero, lemas y propuestas a las que están recurriendo los partidos de ultraderecha y otras tendencias populistas.


S.M. el Rey, Presidente de honor de la Fundación Academia
Europea e Iberoamericana de Yuste, en la lectura de su discurso.
      Y también han resonado las palabras que han destacado la importancia del camino como un medio esencial para el crecimiento personal, para el aprendizaje, para el desarrollo interior y el fortalecimiento de los valores humanos, que afortunadamente se ha impulsado en los últimos años entre los jóvenes europeos gracias a los intercambios y estancias educativas en otros países. Pero el viaje también está suponiendo un medio de promover los recursos patrimoniales de amplias regiones de Europa, una nueva forma de prosperidad a través de los nuevos itinerarios culturales y del turismo, que está suponiendo un nuevo escenario de acción para el desarrollo rural y combatir el despoblamiento. Con el "reto demográfico" como telón de fondo, se ha escuchado en la voz de dos chicas de trece años, alumnas del IES Jaranda, de Jarandilla de la Vera, un municipio cercano a Yuste, la importancia de los programas intergeneracionales para aprender y para crecer, para situar a jóvenes y mayores en un lugar protagonista en la sociedad, para caminar juntos en el presente, mirando al futuro con los ojos puestos en el pasado. Un alegato, una llamada de atención para que la sociedad europea camine hacia espacios verdaderamente intergeneracionales, hacia espacios, centros, comunidades que realmente promuevan la interacción, el aprendizaje, las experiencias conjuntas entre niños, adolescentes y jóvenes con adultos mayores. Una invitación para que Europa sea una realidad basada en la justicia, la igualdad y la solidaridad.


      Ines y Paula, que cursan 2º de ESO en el IES Jaranda, de Jarandilla de la Vera, se educan a través de metodologías activas, por medio del aprendizaje por proyectos orientados al servicio a la comunidad. Una pedagogía que entiende que la formación no va orientada exclusivamente a la adquisición de conocimientos -el saber-, sino al ejercicio y desarrollo de procesos y competencias -el saber hacer-, contextualizando los aprendizajes en el entorno, dándoles utilidad y funcionalidad en la sociedad de hoy. Un modo de aprender que considera de especial importancia el que los alumnos desarrollen sus habilidades sociales y relacionales, su propia formación integral, destacando la importancia de la competencia emocional -el saber ser-. Pero además, los proyectos que llevan a cabo y los productos que elaboran están orientados hacia el el ejercicio de una ciudadanía activa, a través de la puesta en acción de valores sociales y principios universales y constitucionales, dándoles concreción en actuaciones dirigidas hacia colectivos que precisan de ayuda o atención y hacia problemas y retos que demandan concienciación, sensibilización o denuncia. Y todo ello en escenarios intergeneracionales, trabajando conjuntamente con nuestras alumnas mayores que vienen al Instituto tres veces por semana, a aprender junto a los adolescentes en un mismo aula -el Aula Abierta-, en equipo, a través de un aprendizaje cooperativo intergeneracional. Justo, en este curso, han llevado a cabo un proyecto que tiene una íntima conexión con el galardonado por el Premio Europeo Carlos V. Se ha titulado "El viaje a todas partes" y tenía como objetivo el promocionar ocho rutas culturales relacionadas con nuestro entorno y nuestra región. Un proyecto que se presentó en el stand del SEPAD en la "Feria de los Mayores" de 2019, que se celebró en el mes de marzo en IFEBA, con la presencia de nuestros alumnos y nuestras mayores. Una buena parte de los objetivos de este proyecto coinciden, precisamente, con los que recoge el programa de los Itinerarios Culturales del Consejo de Europa y son los que le han dado sentido y realidad. De ahí que con este reconocimiento, nos sintamos también premiados nosotros, como debería sentirse todo aquel que comprometido con este viaje, por el espacio y el tiempo, que nos lleva a una sociedad para/entre/con todas las edades.


Intervención de Paula e Inés en el acto de entrega del Premio 
Carlos V. Emitido por Canal Extremadura.
El Presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, con alumnos del IES Jaranda y el profesor Ignacio Chato
El Presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, con Inés y Paula
La Consejera de Educación y Empleo, Esther Gutiérrez Morán, con los alumnos del IES Jaranda y el profesor Ignacio Chato.
El Rector de la Universidad de Extremadura, Antonio Hidalgo, con su equipo y los alumnos del IES Jaranda.
Marcelino Oreja Aguirre -Premio Europeo Carlos V 2017- con los alumnos del IES Jaranda
Inés y Paula entrevistadas en Canal Extremadura Radio.

domingo, 5 de mayo de 2019

29 de abril. Día Escolar Europeo de la Solidaridad Intergeneracional y la Convivencia con los Mayores.

29 de abril. Una fecha a señalar 

en los calendarios escolares de toda Europa.

Las conmemoraciones y celebraciones son útiles procedimientos para destacar, llamar la atención y tomar conciencia de situaciones y propuestas que nuestras sociedades deben afrontar y abordar. 

Celebración del Día Escolar de la Solidaridad Intergeneracional y Convivencia con los mayores en el IES Jaranda.
     Este año se cumple el décimo aniversario del establecimiento por parte de la Unión Europeo de la fecha del 29 de abril como el Día Europeo de la Solidaridad entre las Generaciones. Fue a raíz de la Conferencia de Brdo de 28 y 29 de abril de 2008, bajo la presidencia de Esolovenia, cuando el concepto "intergeneracional" tomó carta de naturaleza como principio fundamental para la cohesión social y para afrontar los retos que ya se planteaban en torno al envejecimiento demográfico. A partir de entonces dio inicio un programa de difusión y promoción que, aunque lento, ha ido avanzando en torno a la "plataforma AGE"de de la Unión Europea.

Celebraciones pedagógicas en Extremadura.
    Las conmemoraciones, declaraciones o eventos suelen trasladarse al ámbito educativo a través de las conocidas como "celebraciones pedagógicas". Muchas de ellas han surgido como eco de las propuestas de "Días Internacionales" de las Naciones Unidas o del calendario de conmemoraciones que celebra la Unión Europea. Así ocurre con el 17 de octubre, Día Internacional para la erradicación de la pobreza, convertido en Día escolar de la Solidaridad con el Tercer Mundo; con el 20 de noviembre, Día Universal del Niño, que es nuestro Día escolar de los Derechos de la Infancia; el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, o  Día escolar de la Educación Intercultural y contra la Discriminación. Y así con otras fechas como el Día Mundial del Agua (22 de marzo), el Día Mundial de la Salud (7 de abril), el Día de Europa (9 de mayo) o el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio). A ellos se suman la conmemoración de la fecha de la muerte de Mahatma Gandhi (30 de enero), convertido por UNICEF en el Día de la Paz; el Día Internacional del Libro (23 de abril), patrocinado por la UNESCO por coincidir supuestamente con la fecha del nacimiento de Cervantes y de Shakespeare, o el Día Europeo de las Lenguas (26 de septiembre), establecido por el Consejo de Europa. Todos estos días se han convertido en celebraciones pedagógicas en la Comunidad Autónoma de Extremadura. No existe un criterio común por parte de las administraciones educativas en el ámbito nacional en cuanto a estas celebraciones en el ámbito escolar. De hecho, cada consejería al cargo de las competencias en educación de su respectiva comunidad autónoma, determina cuáles son las fechas que deben destacarse y servir de sensibilización o de toma de conciencia en torno a un tema de especial significación o valor en su contexto regional. Queda claro que muchas de ellas coinciden -no puede ser de otra manera en un entorno globalizado-, pero hay otras que se adaptan bien a las intenciones y compromisos de cada comunidad,bien a su propia idiosincrasia. Así ocurre, por ejemplo en nuestra región con el 10 de junio, Día escolar de la Cultura Hispano-Lusa, recogiendo la celebración del Día de Portugal, de Camões y de las Comunidades Portuguesas, fecha del fallecimiento del poeta luso, que refleja la especial vocación transfronteriza de Extremadura y su proyección hacia el país vecino y la promoción de la histórica interrelación rayana.

      En Extremadura, Educación incluyó en el curso 2015/2016 la fecha del 29 de abril en el calendario, como Día Escolar Europeo de la Solidaridad y Convivencia con los Mayores para establecer un diálogo intergeneracional de convivencia entre jóvenes y personas mayores que favorezca la comprensión mutua, la colaboración y potencie el valor de los mayores como sujetos activos. Se trató de una propuesta que elevó el IES Jaranda, de Jarandilla de la Vera, que desde la Junta se consideró pertinente y necesaria, convirtiéndose desde entonces en una fecha más de celebración pedagógica para los centros educativos. Con este paso, Extremadura se ha convertido en la primera Comunidad Autónoma en establecer un día específico en el ámbito escolar para que la comunidad educativa tome en consideración las relaciones entre los niños, adolescentes y jóvenes con las personas mayores y la necesidad de promover la solidaridad intergeneracional. Es verdad que una marca en el calendario no es un resultado en sí mismo si no viene acompañada de acciones y actividades que le den valor y pongan vida y voz a ese día señalado. Pero al menos da visibilidad a un tema de especial interés y atención en el contexto social europeo, que exige, cada vez con mayor intensidad y urgencia, el que se tome en consideración y derive en la toma de posturas en distintos ámbitos y, de manera especial, en el educativo.

      Desgraciadamente, la mayor parte de los calendarios escolares siguen sin señalar un solo día dedicado a tratar el tema de la solidaridad intergeneracional. Ojalá fuera signo y expresión de que no resultara necesario el prestar atención a una realidad que es ya uno de los principales problemas de las sociedades occidentales. Pero nos tememos que no hay ninguna comunidad española, ninguna región europea, que no tenga que afrontar desde nuevas perspectivas y dimensiones cuestiones como la de la atención a la dependencia y la promoción de la autonomía de los adultos mayores, los prejuicios asociados a la edad, el aprendizaje permanente y a lo largo de toda la vida, la segregación etaria, la soledad. Temas que obligan ya en el presente y, mucho más en un horizonte más próximo que lejano, a adoptar líneas de acción desde el paradigma intergeneracional. La mayor parte de los países europeos, como España, y de las comunidades autónomas han integrado ya como un área preferente en sus estrategias de acción lo que vienen a denominar como el "reto demográfico". Y aunque es cierto que el ámbito intergeneracional antecede y supera cualquier cuestión planteada en simples perspectivas demográficas, se trata de una ocasión más que oportuna para llamar la atención de una realidad que debe dejar de pasar desapercibida. Hora es ya de que se empiecen a tomar medidas desde las distintas administraciones -y en especial de las educativas- para atender una de las necesidades más acuciantes de la ciudadanía de hoy. Y para ir tomando medidas en una agenda que no permite más dilación, qué mejor que poner esta fecha en el calendario.

"La Gaceta Extremeña de la Educación" dando noticia de la celebración del 29 de abril.

domingo, 28 de abril de 2019

Extremadura, comunidad pionera en el apoyo institucional a los programas intergeneracionales.

Extremadura, comunidad pionera en el apoyo institucional a los programas intergeneracionales

Tres consejerías de la Junta de Extremadura -Sanidad y Políticas Sociales, Educación y Empleo y Cultura e Igualdad-, firman el Programa de Actuación para el desarrollo de Programas Intergeneracionales


José María Vergeles (Consejero de Sanidad y Políticas Sociales), Mª Esther Gutiérrez Morán (Consejera de Educación y Empleo) y Leire Iglesias Santiago (Consejera de Cultura e Igualdad) en la firma del Programa de Actuación.

Programa de actuación, marzo 2019

       El pasado 26 de marzo, la Junta de Extremadura volvió a dar un paso más en su compromiso por la promoción y el desarrollo de programas intergeneracionales en la región. No han pasado ni tres años cuando las consejerías de Educación y Empleo y de Sanidad y Políticas Sociales suscribieron el primer programa de actuación -en noviembre de 2016-, que supuso todo un hito en el ámbito de las administraciones públicas en la integración del concepto intergeneracional en las políticas de sus respectivos servicios y campos de acción. Un período en el que se ha conseguido dar cuerpo institucional a un nuevo paradigma, el intergeneracional, que busca el convertirse en una nuevo modo de mirar y concebir el escenario de los servicios públicos, el diseño y utilización de los espacios de convivencia y el ejercicio de los derechos y responsabilidades de la ciudadanía. Con la integración ahora de la consejería de Cultura e Igualdad, en este segundo programa de actuación -marzo 2019-, se amplían y multiplican los ámbitos de actuación y las líneas de acción que van a posibilitar el desarrollo de programas en áreas de especial interés e importancia como Juventud, Cultura, Fomento de la Lectura, Igualdad y Deporte. Terrenos que precisan de promover el encuentro, el intercambio y la interacción de niños, adolescentes y jóvenes con adultos mayores. Un nuevo horizonte que va a permitir no solo incrementar y diversificar los planes de acción, con un incremento sustancial de oportunidades y ocasiones, sino el contar con más apoyos y más agentes implicados en su diseño, desarrollo y puesta en marcha. Se trata de una apuesta firme y decidida por parte de la Junta de Extremadura que convierte a esta administración en comunidad pionera en los contextos nacional y europeo, identificando lo intergeneracional como centro de atención de las políticas públicas y responsabilidad compartida y transversal para la aplicación y desarrollo de los principios basados en la igualdad, la justicia y la solidaridad. Un modelo y ejemplo a seguir por el resto de las comunidades autónomas y también por otras regiones europeas, necesario para hacer efectivo el lema de una sociedad para/entre/con todas las edades.

Miembros de la Comisión de Programas Intergeneracionales.
Alumnos de FP y mayores de centros del SEPAD en Granadilla

      La Comisión de Programas Intergeneracionales se ha convertido en el órgano interdepartamental encargado de hacer operativos y funcionales los principios y objetivos que contiene, así como diseñar el plan de acción para la elaboración de proyectos, su coordinación y seguimiento. A la Comisión le compete las tareas de registro, difusión, promoción, coordinación, formación e investigación en el ámbito de los programas intergeneracionales, contando con las instalaciones, medios y recursos que ponen a su disposición las tres Consejerías signatarias. La Comisión pasó a reconstituirse el pasado 26 de abril, dando entrada a los tres nuevos miembros que incorpora pertenecientes a la Consejería de Cultura e Igualdad, sumando ahora un total de nueve, tres por cada Consejería. Tuvo lugar en el conjunto histórico de Granadilla, cercano al municipio de Zarza de Granadilla, que actualmente constituye uno de los Programas de Recuperación y Utilización de Pueblos Abandonados (PRUEPA) que gestionan el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes y la propia Junta de Extremadura. Se aprovechó para su constitución el desarrollo del programa de convivencia intergeneracional "Granadilla 2019", que tiene lugar allí, que este curso académico cuenta con dos turnos, este primero -del 24 al 26 de abril- con cuarenta alumnos de Formación Profesional de cuatro centros educativos extremeños y treinta  mayores asociados a otros tantos centros del SEPAD, y uno posterior -del 6 al 8 de mayo-, con el mismo número de personas y centros participantes, pero en este caso con alumnos de 2º de ESO. El lugar resulta todo un símbolo del sentido, significado y de las virtualidades que adquiere el paradigma intergeneracional. La reconstrucción de un pueblo abandonado a manos de adolescentes, jóvenes y mayores trabajando codo con codo, representa de una manera escénica, interpretativa incluso, el horizonte que se nos muestra ante los ojos. Un proyecto que pretende ir generando verdaderas "comunidades intergeneracionales", creando nuevos escenarios y campos de acción en los que las distintas edades puedan convivir, interactuar, participar y ayudarse mutuamente. Un nuevo modo de entender la ciudadanía desde el aprendizaje en común, el cuidado mutuo, el servicio a la comunidad y la solidaridad entre las generaciones.


Nota de prensa de la Junta de Extremadura

      

domingo, 6 de enero de 2019

El calendario de 2019

Portada del calendario de 2019. Programa "Ese soy yo".

Página de enero del calendario de 2019.
      Los finales de año nos tienen siempre atareados de más. A los quehaceres propios de la finalización del trimestre se nos añade el trabajo de terminar de maquetar e imprimir el nuevo calendario que editamos para auto-financiarnos. Este es ya el sexto de nuestros calendarios, lo que refleja la solidez de la trayectoria de nuestros programas intergeneracionales y marca una historia que comienza, ella misma, a tener su edad. En estos primeros días de enero de 2019, hemos destapado la portada y colocado la página de este mes sobre el gancho que va a orientar nuestros días a lo largo de este año. En cada uno de sus meses, las fotografías corales de nuestros alumnos, participantes en los distintos programas que llevamos a cabo, de los mayores del centro residencial ServiMayor, de los niños del centro de educación infantil "La Casita" y de nuestras alumnas sénior del Aula Intergeneracional, nos van a acompañar, cómplices de nuestro discurrir diario por los números de sus páginas.  Son, sin duda, un aliciente constante, una motivación, un empuje que nos ayuda a afrontar nuestras tareas, a ser tenaces en los proyectos y a sobrellevar el día a día de nuestras vidas.
Calendario del Pi "Encuentros en la Tercera
Fase", en el primer año del programa: 2014.

      Los primeros calendarios que editamos tenían una sola fotografía por cada mes y los retratos eran menos grupales. Reflejaban los inicios, cuando el programa era mucho más limitado en actuaciones y el número de alumnos y de mayores era bastante menor. Pero desde entonces, no solo hemos tenido que duplicar el número de imágenes, sino que estas, además, han ido incluyendo, año tras año, a más partícipes retratados. Han ido perdiendo protagonismo los números y han ido ganando presencia las personas. Guardo los calendarios de los cinco años anteriores como piezas de una colección valiosa. El pasar por sus páginas me evoca experiencias y recuerdos asociados a cada uno de los chicos y mayores que habitan, imperecederos, esos años ya pasados. Y a la nostalgia del tiempo transcurrido se añade la inevitable tristeza que provoca el constatar las pérdidas de aquellos que ya no están con nosotros. Resulta inevitable el que nuestros calendarios tengan, en cuanto a los mayores respecta, un algo de obituario. Pero no al uso de la triste presentación de esas lúgubres esquelas que, afortunadamente, van perdiendo espacio y presencia en los diarios, sino de emotivo recordatorio del tiempo vivido y de su huella y legado que nos han dejado.
Proyecto "Tablas para la vida"
Calendario de 2015.

      Los calendarios tienen, no obstante, mucho más de futuro que de pasado. De hecho, disponen de una naturaleza casi orgánica. Los meses caducan justo al terminar su último día y sus hojas deben arrancarse para que el siguiente mes pueda renacer cuando el anterior le da el paso. Y de nuevo aparecen los números inmaculados, un montón de días por estrenar que se nos muestran llenos de expectativas y posibilidades. Junto a las tareas pendientes, esas que arrastramos de mes a mes, enseguida se añaden iniciativas y proyectos, nuevas ilusiones a las que vamos poniendo fechas y situando en un lugar de nuestros días venideros. Ahora que tenemos todas sus páginas a estrenar, con sus números sin tachar, salvando esta primera semana que es como de regalo, es momento de colocar sobre el 2019 los buenos propósitos que hemos de ir cumpliendo. Porque aunque uno echa la vista atrás, mira el tiempo recorrido y se regocija por los logros alcanzados, esos mismos años que han pasado te exigen un más allá que todavía no ha llegado. Es lo que tiene la ambición, el trazar un horizonte que uno dibuja lejos de donde se encuentra, uniendo todos esos puntos a los que se se atreve a aspirar y que, aunque vislumbrados e incluso iniciados, se hallan todavía a bastante distancia. De ahí la importancia de imponerse un calendario, el marcarse fechas y contraer compromisos con uno mismo, con otros si es posible y, sobre todo, con el tiempo. Y evitar que con el deshojar de los meses caigan también al suelo esos proyectos con los que pretendemos cumplir nuestras metas e ir transformando, día a día, la realidad que nos sirve de escenario.
Proyecto "Compañeros de viaje"
Calendario de 2016.

      Como estamos justo en el momento de los buenos deseos, en el tiempo de los compromisos y los proyectos, me animo a mí mismo y a los demás a que los llevemos a término. Como por este camino no vamos solos y disponemos de compañeros de viaje, conviene que esta ruta sea antes una romería jubilosa que´una peregrinación de redención y penitencia. Aunque nos encontraremos en su transcurso dificultades, obstáculos y resistencias, no nos hacen falta ni templarios, ni hospitalarios ni bendiciones papales para una cruzada. Sí necesitamos de unir nuestros esfuerzos y el disponer de una red de aliento y apoyo, que nos ayude en la travesía a seguir el camino trazado por unos y los logros conseguidos por otros. Tenemos en Extremadura la suerte de contar con una base institucional que nos ampara, de la que esperamos valentía para asumir, al menos, parte de nuestros frentes. La Comisión de Programas Intergeneracionales constituye su vanguardia, pero precisamos pisar más por los caminos ya trazados y abrir nuevas veredas. Se hace necesario un compromiso por parte de la Junta para incluir la perspectiva intergeneracional, de manera transversal, en todos los ámbitos de la administración autonómica. Y nos hace falta su convencimiento de que es una de las mejores formas de plantear vías y encontrar soluciones para afrontar el reto demográfico.
Proyecto "Emocionarte"
Calendario de 2017.

      Ojalá nuestra experiencia en este terreno sirva de hoja de ruta para que otras comunidades consigan dar este paso y logremos, en un medio plazo, dar forma a un mapa que englobe a todas las regiones. Para esto precisamos conformar una plataforma, una red, un algo que nos aglutine, nos emocione y nos sirva de oriente, que nos ayude con el equipaje, con los rumbos y todas las cosas que se precisan para este viaje. Es este el camino a seguir, para conseguir que a nivel estatal, tan sensible a los virajes que marca la política, atienda a un movimiento que se está produciendo de abajo a arriba, al que se tenga que sumar y no pueda ni esquivar ni hacerle frente. Será entonces el momento de consolidar la apuesta intergeneracional, a través del IMSERSO y también del Comisionado del Gobierno frente al Reto Demográfico. Nos hace falta pues, además de un grupo formal, un ente, a ese alguien que sea nuestra referencia, nos personifique y que nos represente. 
Proyecto "Días contados"
Calendario de 2018

      Pero como este mundo es precisamente eso, global, además de las autonomías y del estado hace falta viajar más allá y conectarnos con otras experiencias y movimientos fuera de nuestras fronteras. Sabemos dónde mirar y a dónde dirigir nuestros pasos, para adaptar modelos a nuestra realidad y replicar, a nuestros modos y maneras, los centros y comunidades intergeneracionales que han ido construyendo en otros países. Ya tenemos por estas sendas avanzando a un equipo que es motor y punto de encuentro, el Proyecto ISCI, liderado por Mariano Sánchez desde la Universidad de Granada y Juan Sáez desde la Universidad de Murcia. Y también los socios internacionales que constituyen la punta de lanza en el ámbito intergeneracional, con Catherine y Peter Whitehouse, cabezas de The Intergenerational School, en Cleveland (Ohío, Estados Unidos) y Mattew S. Kaplan, líder del Internegenerational Program del Penn State College of Agricultural Sciences (Pensilvania, Estados Unidos). Y junto a ellos otros líderes mundiales en este campo de estudio y, sobre todo, de la acción, que incluye a entidades sociales y académicas de Escocia, Irlanda del Norte, Reino Unido y Suecia, con los que se está construyendo una comunidad que, con el tiempo, irá fructificando en alianzas y partenariados. Tendiendo puentes podremos ir avanzando, haciendo que este viaje no se convierta en una ardua y estéril travesía en el desierto.

      El año ya está en marcha y tenemos los días contados, en el sentido literal de estas palabras. Es momento de colocar en la pared el nuevo calendario y de pasar la vista por los meses que nos ofrece, con sus semanas y sus días esperándonos. En la cocina de mi casa ya están los chicos y mayores de enero mirándome, expectantes. Yo también les miro. Quién puede resistirse a invitación semejante.

sábado, 29 de diciembre de 2018

I Seminario de Educación Intergeneracional en Centros Escolares.

Encuentro de especialistas, investigadores, coordinadores y técnicos en programas intergeneracionales. Granada, 22-23 de noviembre de 2018.

Los asistentes al seminario en las instalaciones de la Fundación Euro-Árabe de Altos Estudios.
      Programado y promovido por investigadores y miembros del grupo ISCI (Inergenerational School - Colegios Intergeneracionales), bajo la coordinación de Mariano Sánchez, referencia internacional de los programas internacionales, profesor de la Facultad de Sociología y Ciencias Políticas de la Universidad de Granada, ha tenido lugar en la Fundación Euroárabe de Altos Estudios el seminario internacional sobre educación intergeneracional en centros escolares.
      El principal objetivo del seminario era el poner en contacto a personas e instituciones que, a nivel internacional, están trabajando con experiencias innovadoras en el ámbito de la educación y los programas intergeneracionales. Crear un escenario de interacción en el que pudieran conocerse y, sobre todo, contactar para poder desarrollar a corto y medio plazo experiencias y proyectos conjuntos. En este primer seminario estaban invitados los siguientes especialistas:


      El seminario contó con la solidez y la maestría de un grupo de investigación que lleva más de una década trabajando en el ámbito intergeneracional, dirigido por Juan Sáez, de la Universidad de Murcia, y el propio Mariano Sánchez, de la Universidad de Granada. Su trabajo en este campo es más que destacable, convirtiéndose en la máxima referencia a nivel nacional y también en los contextos europeo e internacional. Su colaboración con otros organismos e instituciones pioneras en la educación intergeneracional, como la red de Intergenerational Schools de Cleveland, dirigida por Catherine y Peter Whitehouse (Catherine no pudo asistir al seminario), sitúan al equipo de investigación que dirigen en una de las referencias más señaladas del panorama científico y universitario mundial. Recientemente, Mariano Sánchez ha pasado a ocupar la primera Cátedra de Estudios Intergeneracionales existente en España, ubicada en la Universidad de Granada y patrocinada por Macrosad.
      El seminario cumplió con sobrado éxito su objetivo, en cuanto ha supuesto la formación del primer escalón de una plataforma internacional de centros y organismos internacionales dedicados a la educación intergeneracional. Una red de personas involucradas y comprometidas en estos programas educativos interetarios que han intercambiado sus experiencias, fundamentos y planteamientos. Una fructífera interacción que irá dando sus frutos en programas y acuerdos de colaboración y asociación a corto y medio plazo, de los que os iremos dando cuenta, seguro, en próximas entradas.

martes, 18 de diciembre de 2018

IES Jaranda: "Escuela Changemaker" 2018.

Vídeo presentación producido por Ashoka.

Como producto del proceso evaluador llevado a cabo por Ashoka. grabado por el equipo humano del área de educación, ha resultado este vídeo, que recoge en entrevistas los principales elementos que definen el proyecto educativo de este Instituto y que lo distinguen como centro "changemaker".


domingo, 9 de diciembre de 2018

¡Changemaker!

La organización internacional Ashoka nos reconoce e incluye dentro de su red de centros educativos "changemakers". 

Recibiendo el reconocimiento junto a Paula, alumna del IES Jaranda.
El pasado 13 de noviembre tuvo lugar en Madrid, en el Teatro Español, en la calle Príncipe de Madrid, la presentación de los nuevos emprendedores sociales y centros educativos "Changemakers" que, a lo largo de 2018, han sido reconocidos por Ashoka. En nuestro caso, ha sido el resultado de un intenso proceso evaluador que se ha desarrollado a lo largo de un año, a través del cual los miembros de esta organización han conocido de primera mano los proyectos educativos que se desarrollan en el IES Jaranda. El aprendizaje por proyectos, el aprendizaje-servicio y los programas intergeneracionales que llevamos a cabo y que conforman la identidad de nuestro Centro han sido los avales que han conducido a nuestro reconocimiento por Ashoka. El formar parte de esta prestigiosa red nos permite participar en un nuevo escenario de acción e interacción que amplía nuestros horizontes y, sobre todo, nos hace sentirnos acompañados en nuestras aventuras en favor de la transformación social con la que estamos comprometidos.


Este es el texto de Paula Chato, alumna de 2º de ESO y protagonista de las experiencias educativas que llevamos a cabo en el Instituto, con el que se abrió este acto de reconocimiento, ante un auditorio de cerca de 600 personas:

En mi instituto, no tenemos libros de texto ni que aprender la lección de memoria. En el aula, los pupitres no miran a la pizarra, están todos juntos, no debemos callar, sino hablar. Un ordenador es nuestro instrumento imprescindible y tenemos que colaborar entre nosotros y ayudarnos.

Pero lo cierto es que tenemos muchas otras aulas a nuestra disposición, como el aula abierta, un espacio grande en el que nos reunimos a trabajar sin tener en cuenta ya los grupos o las clases. Podemos elegir. Por ejemplo, ¿Qué os parece un pueblo abandonado, como aula? Pues a nosotros nos encantó. Vivimos esta experiencia con los alumnos de otros institutos de Extremadura que comparten nuestra metodología, los que formamos el CREA, y un grupo de personas mayores trabajando juntos para devolver la vida a un pueblo abandonado, Granadilla. Estuvimos tres días trabajando intensamente restaurando los hornos abandonados, pintando los comedores, haciendo pan, aprendiendo de agricultura y de ganadería y viendo cómo todo aquello volvía a la vida, era nuestro pueblo. Por la tarde compartíamos experiencias con los mayores, nos cuidábamos unos a otros y aprendíamos muchísimo de ellos sobre la vida y las tradiciones de nuestra propia tierra. 

Otras veces nuestra aula es la residencia de mayores, en la que mayor parte de ellos se encuentran dependientes, muchos con deterioro cognitivo, que necesitan de nuestros cuidados. Vamos a hacer actividades con ellos y con los niños pequeños de un centro de educación infantil. Los alumnos de cocina hacen con ellos un taller terapéutico, elaborando recetas que luego se comen (cocinar hace bien al alma, ¿lo sabíais?) Y además vamos a tocar ahí con nuestra banda, en la que soy batería, las canciones que ensayamos en los recreos con el profesor de música, que es nuestro manager. En la residencia, en los campamentos de verano que allí hacemos al terminar el curso, estoy aprendiendo a ser cuidadora, acompañando a los profesionales en su trabajo diario. Presto mucha atención a todo y ya sé bastante de cómo cuidar a los que no pueden valerse por sí mismos, a colocarles el oxígeno, a darles de comer y estoy pendiente de ellos todo el tiempo para prestarles ayuda y acompañarles. La mayoría sufre sobre todo soledad y les alegra mucho el que estés con ellos.



Pero quizás el aula más revolucionaria es la que formamos con las personas mayores del pueblo, vienen al centro tres veces por semana a aprender con nosotros. Ellas trabajan en el Instituto cosas que en su día no pudieron aprender. Nosotros hablamos en inglés, pero ellas saben latín. Y sobre todo son expertas de las materias más importantes, esas con las que uno aprende a vivir, Nos dicen que la vida no es siempre un camino de rosas, y nos cuentan las difíciles experiencias a las que se han enfrentado y eso es muy bueno conocerlo. Ahora estamos trabajando con ellas en una campaña de publicidad sobre víctimas y culpables de la crisis actual. Un proyecto que desarrollamos con los profesores de lengua, inglés, música e historia, para que la gente tome conciencia de lo qué está ocurriendo y tratemos de ayudar a los que lo están pasando mal. Esas dos horas semanales son muy importantes para nosotros y para ellas, aprendemos a comunicarnos y a trabajar juntos. Somos unos compañeros más. Y sin darnos cuenta crecemos en empatía, en responsabilidad, en compromiso, en solidaridad y en autonomía. Estas experiencias son las que más me han ayudado a cambiar yo misma y a transformar el mundo en el que vivo.

En mi instituto, el aula es el pueblo, el libro de texto son los demás, Y no hace falta memorizar la lección, porque todo lo que hacemos resulta inolvidable. Venid a vernos y conoceréis a los ciudadanos del hoy, a la nueva “cuidadanía”, a los que aprenden a ayudarse y a cuidar de los que lo necesitan. Muchas gracias.






jueves, 1 de noviembre de 2018

Aprendizaje a lo largo de toda la vida:

un derecho de cuarta generación para los mayores.


A la derecha, Florentino Blázquez, director de la UMEX;
a la izquierda, Ignacio Chato.
      El pasado 20 de octubre me invitaron a presentar una breve ponencia en el IV Congreso anual de Maduralia, que se ha celebrado en Don Benito (Badajoz). En su última mesa -"Formación a lo largo de la vida"- interveníamos Florentino Blázquez, director de la Universidad de Mayores de Extremadura (UMEX), y yo, al objeto de plantear experiencias, objetivos y proyectos en relación a una cuestión que, afortunadamente, va ganando espacio en el ámbito de las personas mayores. Y es que el mundo del aprendizaje debe ocupar un lugar central desde la perspectiva del "envejecimiento activo", un concepto que cada vez se hace más necesario reformular y, sobre todo, renombrar.


    La educación se ha concebido tradicionalmente como un derecho casi exclusivo de la población infantil, adolescente y juvenil, como proceso preparatorio para la vida adulta y activa. Sin entrar a valorar cómo cumple el sistema educativo en su objetivo de formar a ciudadanos y profesionales, tanto en su etapa obligatoria como post-obligatoria, conviene señalar la escasa atención que, tradicionalmente, se ha prestado a la educación de las personas adultas. Y es que, casi por definición, la educación se ha tenido como un proceso preparatorio, orientado a la formación inicial -más allá de los distintos niveles y etapas educativas- y a la formación profesional, que corresponde a las edades previas a la edad adulta. Una vez alcanzado el nivel educativo dado -fuera la primaria, la enseñanza obligatoria, el bachiller, una cualificación profesional o un título universitario-, todo quedaba en manos de la experiencia profesional y personal, sin que correspondiera a los servicios públicos el entenderse de una formación ulterior a la alcanzada dentro del sistema. A partir de entonces, todo quedaba bien en manos de las empresas, encargadas de la formación y mejora profesional de sus trabajadores, bien en manos de cada cual, que de manera particular podía invertir tiempo, esfuerzo y dinero en su propio desarollo personal.

Comunidad creada por la Fundación Mayores de Hoy
      Es cierto que, desde hace décadas, las administraciones han venido atendiendo a las necesidades educativas de diversos colectivos de adultos, con una oferta orientada fundamentalmente a la inserción laboral y encaminada hacia la formación profesional. Una oferta que podríamos denominar de segunda oportunidad, para aquellos que, en su día, resultaron "fracasos escolares" y que hoy se denominan, con un eufemismo bienintencionado, "abandono escolar temprano". De esto modo se ha ido gestando una oferta de educación para adultos como un sistema paralelo al formal, a modo de pasarela para la certificación y titulación académica o la cualificación profesional. En torno a esta propuesta educativa, se han ido integrando personas mayores que, lejos de buscar una utilidad profesional, tratan de dar respuesta a sus inquietudes formativas. Así han estado integrándose en los centros de adultos personas de edad para las que, en principio, no se había previsto sitio y lugar, ni un itinerario específico sobre el que articular unas "enseñanzas" que dieran respuesta a sus demandas y necesidades. Afortunadamente, los centros de adultos, proyectados en otros municipios más pequeños gracias a la acción de los ayuntamientos, han contado con la ayuda de las universidades populares y las propias instituciones universitarias, gracias a las llamadas "universidades de mayores" o "de la experiencia", que se han ido generalizando por todos los distritos. En algunas universidades, que están notando ya el descenso de población joven demandando sus títulos, es la de los mayores la matrícula que más crece.

Enlace al portal del Ministerio de
Educación y Formación Profesional
      Nos encontramos ahora en un momento de especial importancia en el ámbito de la educación de las personas mayores. Una coyuntura en la que, por una parte, disponemos de una oferta educativa que, aunque existente, no está satisfaciendo adecuadamente las necesidades de aprendizaje que presenta este sector de la población. Y, por otra, con la obligación de promover una demanda que, siendo creciente, resulta todavía escasa porcentualmente con respecto al conjunto de mayores, conscientes todos de que el aprendizaje constituye uno de los principales vectores para la promoción de su autonomía  y la mejora de su bienestar. Una coyuntura que debe obligar a las administraciones a enfrentarse a un nuevo reto, el de la educación de las personas mayores, integrando a este colectivo como nuevo usuario de un servicio que, hasta ahora, no ha recibido la atención debida. Esto implica no solo reformular las acciones educativas actualmente existentes, sino plantear una nueva estructura formativa y diseñar itinerarios específicos para este sector de la población, convirtiendo de hecho un derecho que se pronuncia en voz baja, el del aprendizaje permanente y a lo largo de toda la vida. Un nuevo horizonte que debe dibujarse sobre propuestas innovadoras, que atiendan a un colectivo cada vez más numeroso y heterogéneo. Un amplio grupo poblacional, más diverso aún que el que han venido presentando los usuarios de otras etapas educativas, que viene a demandar servicios de mayor calidad, que logren atender a sus necesidades e intereses específicos. Precisamos, pues, de un nuevo acuerdo nacional, de un auténtico pacto de estado, que incluya a los mayores como usuarios de servicios formativos, que permitan su integración como ciudadanos de pleno derecho también en el sistema educativo.

      La educación de las personas mayores constituye un ámbito más del "reto demográfico" con el que la sociedad en su conjunto debe enfrentarse. Resulta imprescindible ponerse a trabajar en una línea de acción que, hasta el presente, se ha ido afrontando de una manera parcial y más o menos improvisada. Debe constituirse en un centro de atención principal, incluyendo a la de los mayores en una etapa más del sistema educativo. Esto supone el trabajar decididamente en un terreno todavía escasamente desbrozado, el de las competencias clave o básicas de los mayores en la sociedad actual y el de las metodologías adecuadas para su ejercicio y desarrollo. Pero también el llevar a cabo políticas concretas orientadas a dar respuesta a esta nueva dimensión de la educación.Y aquí es donde entran propuestas alternativas como los "centros intergeneracionales", un modo de integrar a usuarios diferentes en un mismo centro educativo, que además de mejorar el aprovechamiento de los recursos existente, genera un espacio de interacción que beneficia a todas las edades. Pero de esta cuestión ya escribiremos en otra ocasión. Por de pronto, las administraciones debieran incluir entre sus prioridades el abordar la atención no solo a la etapa de los 0-3 años, sino también a esta otra que empieza a los 65 y termina a los 100 -por poner dos cifras-.